No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.
No busques a alguien que puedas contarles tus problemas, mucho menos a alguien para que te los resuelva. Encuentra a alguien que aún así teniendo miles de problemas te haga olvidarte de ellos.