Y así, sin menor melancolía entendí que todo terminaba, que nada sería lo mismo de ahora en adelante. dejaba de ser un pequeño niño para ir desnudo e inocente a aquello que los adultos llaman vida.
Y así, sin menor melancolía entendí que todo terminaba, que nada sería lo mismo de ahora en adelante. dejaba de ser un pequeño niño para ir desnudo e inocente a aquello que los adultos llaman vida.