“Es tu voz la que me tranquiliza. Es tu modo de hablar, tu modo de llamarme, aquel apodo que me reservas. Es que eres tú. Y cuando se trata de ti, yo no sé que es lo que me sucede. Pero por más que trate de detenerme, si se trata de ti, yo soy
“Es tu voz la que me tranquiliza. Es tu modo de hablar, tu modo de llamarme, aquel apodo que me reservas. Es que eres tú. Y cuando se trata de ti, yo no sé que es lo que me sucede. Pero por más que trate de detenerme, si se trata de ti, yo soy