Es mágico cuando una persona te hace sentir tan libre que puedes irte cuando quieras, pero no lo haces porque te vuelves adicto a esa especie de libertad. No hay ataduras, sólo una conexión.
Es mágico cuando una persona te hace sentir tan libre que puedes irte cuando quieras, pero no lo haces porque te vuelves adicto a esa especie de libertad. No hay ataduras, sólo una conexión.
Es mágico cuando una persona te hace sentir tan libre que puedes irte cuando quieras, pero no lo haces porque te vuelves adicto a esa especie de libertad. No hay ataduras, sólo una conexión.