Uno de los dos tenía que perder, pero perdíamos los dos, porque cada vez que nos volvíamos a encontrar nos enamorabamos nuevamente, si con esos besos quien no se enamora.
Uno de los dos tenía que perder, pero perdíamos los dos, porque cada vez que nos volvíamos a encontrar nos enamorabamos nuevamente, si con esos besos quien no se enamora.
Uno de los dos tenía que perder, pero perdíamos los dos, porque cada vez que nos volvíamos a encontrar nos enamorabamos nuevamente, si con esos besos quien no se enamora.